Menú Cerrar
contenidos y posts de blog

Soy generadora de contenido (entre otras muchas facetas) y desde que la IA – Inteligencia Artificial arrasa y copa el trabajo, me pregunto y cuestiono frecuentemente si realmente sigue siendo útil y valioso apostar e invertir tiempo y dinero en realizar post de blog para nuestras webs (tanto la mía como por supuesto, para mis clientes).

Sé que la respuesta está en los números y las métricas que nos ofrecen Analytics y/o Google Search Console entre otras herramientas (hace una semana hice un cambio en un post de mi blog de hace un par de años y he visto un picazo en positivo en mi Seo muy potente… Sigue funcionando). Y que podríamos evaluarlo claramente con estos datos y personalmente sé la respuesta objetiva pero, como soy muy de darle vueltas a los temas, sigo pensándolo yendo un poco más allá. Lo que no quiero es perder el tiempo ni hacérselo perder a mis clientes.

Cuando yo hago estrategias de marketing – comunicación – negocio y posicionamiento por supuesto, una de las piezas clave es el content – contenido. Y considero que sigue siendo esencial pero igualmente, constantemente, hay que estar analizando y evaluando si lo que hacemos sigue estando vigente y de ahí, decidir el camino a trazar (sea el mismo de siempre u otro nuevo).

Es ahí donde vuelvo a replantearme todo el tiempo el asunto de los post de blogs ahora que las búsquedas las hacemos, en un porcentaje muy elevado, a través de la IA. Entiendo y sé que los post de blog siguen aportando valor, que son útiles para posicionar en Seo y que se siguen leyendo. Of course. Pero también sé que hay que empezar a plantearse hacerlos de otra manera, hay que tener cuidado con dejarlo todo en manos de la IA y por supuesto, hay que ir analizando para no perder terreno, cómo se comporta, al día, nuestro SEO.

Para intentar acallar mis vocecitas internas, he estado analizando de nuevo y ordenando mis ideas. Este post es el resultado. Seguramente no corresponde a ninguna intención de búsqueda (ni lo he mirado), no hay una keyword señalada ni he escrito siguiendo un objetivo de posicionamiento. Es todo lo que jamás haría con un post profesional pero me apetecía también tener este contenido más directo y sobre todo, personal – realista.

El impacto real de la inteligencia artificial en la creación de contenidos

La llegada de la inteligencia artificial a la creación de contenidos nos está arrasando y de hecho, bajo mi punto de vista, le estamos dando un uso excesivo y equivocado (no vale copiar pegar sin revisar lo que vierte la IA porque casi siempre, se equivoca, es repetitivos, etc). Esta incursión de la IA en content es un cambio estructural que afecta a cómo se produce, se distribuye y se consume la información. Y aunque a veces se tiende a simplificar el debate, el impacto no está solo en que ahora se pueda generar contenido más rápido, sino en cómo eso ha alterado por completo el contexto en el que escribimos, publicamos y tomamos decisiones estratégicas.

La IA ha bajado la barrera de entrada para crear contenido, ha acelerado procesos y ha democratizado herramientas que antes estaban reservadas a perfiles muy concretos y especializados. Eso tiene una parte muy positiva, pero también obliga a replantearse con honestidad qué sentido tiene hoy escribir un post de blog y qué papel juega dentro de una estrategia real de marketing, comunicación y posicionamiento. Pero, la gran pregunta sigue siendo cómo está afectando realmente, sobre el terreno, a los contenidos que se generan y al alcance que estos tienen.

Cómo ha cambiado la forma de buscar y consumir información

Para mí, para poder ver el alcance real de algo es ir desgranando sus consecuencias. Uno de los cambios más evidentes —y que más condiciona todo lo demás— es cómo buscamos información actualmente. Esto es en lo que yo considero que la IA más nos está ayudando positivamente y más la utilizamos. Claro, también es ahí donde está la mayor consecuencia para todo el entorno búsquedas – Seo – posicionamiento.

Ya no todo pasa por Google ni por leer varios artículos – post de blog para sacar conclusiones. Cada vez más personas hacen preguntas directas a herramientas de IA esperando respuestas rápidas, sintetizadas y aparentemente claras, aunque muchas veces estén incompletas o directamente mal contextualizadas. Y esto lo llevamos incluso a las comparativas de lugares, espacios, productos, servicios, etc.

Esto ha cambiado la forma en la que se consume el contenido. Se lee menos en profundidad, se escanea más y se decide muy rápido si algo merece atención o no. El usuario va con prisa, quiere resolver y seguir, y eso hace que muchos contenidos pierdan impacto si no aportan algo distinto desde el inicio. En este contexto, los posts de blog que repiten lo mismo que ya dicen otros —o que una IA puede resumir en dos frases— dejan de tener sentido muy rápidamente.

Aquí es donde empiezo a ver claro que el problema no es el formato blog, sino el tipo de contenido que estamos generando. Si lo único que aportamos es información básica o respuestas evidentes, es lógico que el usuario prefiera preguntarle directamente a una IA antes que leer un post entero.


El nuevo escenario de generación masiva de contenido

A este gran cambio en la forma de buscar y consumir información se le suma otro efecto directo de la IA que, para mí, es clave entender bien: nunca se ha generado tanto contenido como ahora. ¡Volumen y cantidad!

La facilidad para producir textos ha hecho que muchas webs, marcas y profesionales publiquen a un ritmo constante, casi automático, con la sensación de que cuanto más haya publicado, mejor posicionaré o más visibilidad tendré. ¿Es realmente efectivo este volumen, sin mucho criterio y sobre todo, corrección y optimización?

Y es que este es precisamente el problema: que esta generación masiva de contenido no siempre va acompañada de reflexión, revisión ni criterio. Se publica mucho, muy rápido y, en muchos casos, sin preguntarse si ese contenido aporta algo nuevo, distinto o realmente útil. Es generar por generar porque antes, el volumen aportaba valor pero porque los contenidos era de calidad. Se juntaban ambos puntos. Ahora es verdad que abundan los textos correctos, bien redactados, aparentemente optimizados, pero muy parecidos entre sí, tanto en forma como en fondo.

Esto genera un ruido enorme. Cuando todo suena igual, nada destaca. Y en ese contexto, invertir tiempo y dinero en crear más contenido sin una intención clara puede ser incluso contraproducente, porque no solo no aporta valor, sino que diluye el mensaje, la marca y la autoridad de quien lo publica.

Es aquí donde empiezo a pensar que el verdadero reto ya no está en crear más contenido, sino en decidir qué contenidos merecen existir y cuáles no. La IA ha cambiado las reglas del juego, sí, pero también nos obliga a ser mucho más exigentes con lo que publicamos, porque hoy competir no es contra otras personas escribiendo, es contra miles de textos generados en automático que llenan la red sin aportar demasiado.

El papel del contenido dentro de una estrategia digital actual

Cuando hablo de contenido dentro de una estrategia digital, no lo hago como una pieza aislada ni como algo que se que tiene que estar porque así lo hemos aprendido. Para mí, el contenido sigue siendo uno de los ejes sobre los que se sostiene todo lo demás porque está comprobado que funciona pero precisamente por eso, hay que analizar sus impactos y resultados de forma constante mucho más en este  contexto mucho más exigente y cambiante.

El problema es que durante mucho tiempo se ha tratado el contenido como una acción táctica, casi automática, y eso hoy ya no funciona. El contenido tiene sentido cuando responde a una visión clara de marca, de negocio y de posicionamiento, no cuando se produce en piloto automático.

El contenido como base de SEO, marca y posicionamiento

A pesar de todos los cambios que se están dando con la llegada de la inteligencia artificial, el contenido sigue siendo la joya de la corona,el eje sobre la que se construye el SEO, la percepción de marca y el posicionamiento. No porque haya que “alimentar a Google”, sino porque es a través del contenido donde una marca explica quién es, cómo piensa y desde dónde habla. Y además, es la herramienta perfecta para posicionarse en buscadores y ahora también en GEO – buscadores IA.

Un buen contenido sigue ayudando a posicionar, pero sobre todo ayuda a generar confianza, coherencia y reconocimiento. Es lo que permite que alguien llegue a tu web, lea varios textos y entienda rápidamente si conectas con él o no. Eso no lo hace una landing aislada ni una ficha de servicios; lo hace el conjunto de contenidos que sostienen el discurso.

La relación entre contenido, negocio y toma de decisiones

Aquí es donde, para mí, el contenido cobra aún más sentido. El contenido no es solo visibilidad, es una herramienta que influye directamente en la toma de decisiones del usuario. Ayuda a entender, a comparar, a confiar y, en muchos casos, a decidir. De ahí el éxito de los blogs de marcas, porque fueron la vía ideal para aportar más valor al usuario que consideraba contratar los servicios o comprar los productos.

Cuando el contenido está alineado con el negocio, deja de ser un gasto y pasa a ser una inversión. No porque convierta de forma inmediata, sino porque acompaña al usuario en su proceso mental, resuelve dudas y posiciona a la marca como una opción sólida. Cuando no existe esa conexión, el contenido se queda en ruido, visitas sin recorrido y esfuerzos difíciles de justificar.

Cuándo sigue teniendo sentido invertir en posts de blog

Después de todo lo anterior, la pregunta no es si los posts de blog siguen funcionando o no, sino en qué casos y cómo tiene sentido seguir invirtiendo en ellos. Y aquí creo que es importante ser honesta: no siempre, no para todo el mundo – empresas y marcas y no de cualquier manera.

Invertir en posts de blog tiene sentido cuando forman parte de una estrategia más amplia y cuando se entiende que su valor no siempre es inmediato, sino acumulativo.

Contenido como activo a medio y largo plazo

Uno de los grandes valores de los posts de blog es que, bien trabajados, se convierten en activos que siguen aportando con el tiempo. Y esto es indiscutible. No desaparecen al día siguiente como una publicación en redes sociales, ni dependen de un algoritmo cambiante para existir.

Un buen post puede posicionar durante años, atraer tráfico cualificado y seguir siendo relevante si se revisa, se actualiza y se adapta al contexto. Mucho más si además se cuida ese contenido, se revisa, se optimiza y se le mantiene vivo. Esa capacidad de permanencia es algo que, hoy en día, no todos los formatos ofrecen.

Contenido orientado a autoridad y visibilidad cualificada

También tiene sentido invertir en posts de blog cuando el objetivo no es solo “estar”, sino construir autoridad. El contenido permite profundizar, matizar y explicar cosas que no caben en otros formatos más rápidos. Y eso es clave cuando se quiere atraer a un público que valora el criterio, la experiencia y la reflexión.

No se trata de atraer a todo el mundo, sino de atraer a quien realmente encaja, a tu perfil de público objetivo, a quien tú quieres llegar y convencer. En ese sentido, los posts de blog siguen siendo una herramienta muy potente para generar una visibilidad más cualificada, menos masiva, pero mucho más alineada con la marca y con el tipo de clientes o proyectos que se quieren atraer. Y por supuesto, para aportar un valor único y muy valioso.

Cuándo los posts de blog dejan de ser una buena inversión

Es determinante identificar cuando es el momento de dejar de invertir en post de blog o al menos, evaluar cómo se está haciendo para corregir desviaciones. El objetivo es siempre sacar el máximo rendimiento de la inversión.

Por ello, así como hay momentos en los que invertir en contenido tiene todo el sentido del mundo, también hay situaciones en las que seguir escribiendo posts de blog deja de ser una buena inversión. No porque el formato haya muerto, sino porque se está utilizando mal o sin una intención clara detrás. Y aquí creo que conviene ser muy realistas, sobre todo cuando hay tiempo y dinero de por medio.

Contenido sin estrategia ni objetivos claros

Cuando el contenido se genera sin una estrategia definida, sin saber para qué se escribe ni qué papel juega dentro del conjunto, pierde gran parte de su valor. Publicar por publicar, por generar volumen, sin una dirección clara, suele traducirse en textos que no posicionan, no conectan y no apoyan ninguna decisión de negocio.

En estos casos, el blog se convierte en un contenedor de artículos sueltos, sin coherencia ni hilo conductor, y eso hace muy difícil justificar la inversión a medio plazo. El contenido deja de ser una herramienta estratégica para convertirse en una tarea más dentro de la lista de “cosas que hay que hacer”. ¡Ojo con estas automatizaciones!

Publicación por volumen o inercia

Otro escenario muy habitual es el de publicar por volumen o por inercia. Se escribe porque “toca”, porque hay que mantener una frecuencia o porque siempre se ha hecho así. La llegada de la IA ha intensificado mucho este comportamiento, facilitando la generación rápida de textos sin una reflexión real detrás.

El problema es que más contenido no significa mejor contenido. Antes funcionaba muchísimo el volumen porque se hacían buenos post, a mano, con criterio y mucho de lo bueno, genial. Pero, cuando se hacen por cubrir ese tip de volumen (que antes posicionaba mucho) pero son contenidos vacíos, repetidos y sin valor… La consecuencia es desastrosa. De hecho, muchas veces ocurre lo contrario: cuanto más se publica sin criterio, más se diluye el mensaje y más difícil es destacar. En este contexto, seguir invirtiendo en posts de blog puede acabar siendo contraproducente si no se revisa el enfoque.

Qué debería cambiar en la forma de hacer posts de blog

Todo lo anterior no lleva a la conclusión de que haya que dejar de escribir, ni muchísimo menos y si es lo que has entendido hasta aquí, por favor házmelo saber para re-escribir este post. Lo que yo considero que hay que cambiar la forma en la que se conciben y se trabajan los posts de blog. El contexto ha cambiado, la IA existe y nos ayuda bastante por lo que seguir aplicando las mismas fórmulas de siempre ya no es suficiente.

Menos automatización sin criterio

La automatización puede ser y de hecho lo es, una gran aliada, pero solo cuando se utiliza con criterio. Dejar en manos de la IA todo el proceso de creación de contenido al 100%, desde la idea hasta la publicación, suele dar como resultado textos genéricos, poco profundos y fácilmente intercambiables.

Aquí es donde creo que hay que poner límites claros. La IA puede ayudar a acelerar fases del proceso, pero no debería tomar decisiones clave sobre el enfoque, el tono o el mensaje. Sin una revisión y una dirección humana, el contenido pierde personalidad y valor.

Más análisis, revisión y adaptación continua

Si algo debe cambiar a partir de ahora es la forma en la que analizamos y revisamos el contenido. En esto tenemos que poner nuestro valor – esfuerzo e inversión. No basta con publicar y pasar al siguiente post. Es necesario observar qué funciona, qué no, cómo evoluciona el SEO y el GEO y cómo responde el usuario.

Actualizar, mejorar y adaptar contenidos ya publicados es, en muchos casos, más rentable que crear nuevos desde cero. Esta mirada más analítica y menos compulsiva hacia el contenido es, para mí, una de las claves para que los posts de blog sigan siendo una inversión y no una carga.

Analítica y datos: cómo rinden hoy los posts de blog según los números

Más allá de percepciones, debates o modas, hay un punto al que siempre acabo volviendo cuando tengo dudas sobre si algo merece la pena o no: los datos. La analítica sigue siendo el mejor termómetro para entender qué está funcionando realmente y qué no cuando hablamos de contenido y SEO, especialmente en un contexto tan cambiante como el actual.

Cuando analizas el rendimiento de los posts de blog en proyectos con recorrido, y lo haces con herramientas como Google Search Console o Analytics, lo que aparece no es un escenario con múltiples matices que hay que saber interpretar y analizar. El blog como soporte no ha dejado de funcionar, pero sí ha cambiado la forma en la que aporta valor.

Qué muestran hoy Google Search Console y Analytics

A finales de 2025, los posts de blog siguen siendo una de las principales fuentes de impresiones orgánicas en muchas webs, especialmente a través de búsquedas long tail y consultas más específicas. Search Console muestra con bastante claridad que gran parte de la visibilidad no llega por una sola keyword potente, sino por la suma de muchas búsquedas pequeñas que, en conjunto, construyen tráfico y autoridad.

También se observa algo que, personalmente, veo de forma recurrente: los contenidos que mejor rinden no siempre son los más recientes. Posts publicados hace meses o incluso años siguen generando impresiones y clics cuando están bien enfocados o se revisan y actualizan con criterio. Esto refuerza la idea del contenido como activo, no como acción puntual.

Comportamiento del usuario y calidad del tráfico

Cuando miras al detalle Analytics y analizas cómo se comportan los usuarios que llegan a través de posts de blog, aparecen diferencias claras frente a otros canales. Suelen ser visitas más conscientes, que pasan más tiempo en la página, navegan por otros contenidos y entienden mejor el contexto de la marca o del servicio.

No siempre son visitas que convierten en el primer impacto, pero sí acompañan procesos de decisión más largos. Y esto, a nivel de negocio, sigue siendo muy relevante, sobre todo en servicios, proyectos personales o marcas que necesitan generar confianza antes de vender.

Actualizar y optimizar contenidos: una palanca que sigue funcionando

Otro aprendizaje claro que dejan los datos es que revisar y optimizar posts existentes suele ser más rentable que publicar contenido nuevo de forma constante. Ajustar enfoque, mejorar estructura, ampliar información o adaptar el contenido al contexto actual puede generar mejoras notables en visibilidad y tráfico sin aumentar el volumen de publicaciones. Sobre todo hay que tenerlo en cuenta en áreas en las que la información es cambiante y evoluciona. Actualizar estos contenidos es de gran ayuda para dar una información a tiempo real y eso, Google, lo sigue premiando.

Desde el punto de vista de la analítica, esto encaja con todo lo anterior: los posts de blog siguen rindiendo cuando se trabajan con cabeza, análisis y criterio. No funcionan por acumulación, sino por calidad, revisión y alineación con una estrategia clara.

Patrones de comportamiento SEO repetidos con la IA

*No existen datos oficiales publicados por Google que indiquen un porcentaje concreto de pérdida de posicionamiento por el uso de IA en contenidos. Todo lo que se puede analizar a día de hoy se basa en patrones observados en proyectos reales, a partir de datos de Google Search Console y Analytics a lo largo de 2024 y 2025.

Dicho esto y teniendo esta premisa muy en cuenta, al analizar blogs donde el contenido se ha generado mayoritariamente con IA y con poca o ninguna revisión humana, empiezan a aparecer comportamientos similares: pérdida progresiva de visibilidad, estancamiento en posiciones y dificultad para consolidar tráfico orgánico. No suele tratarse de una caída brusca ni de una penalización directa inmediata sino de una degradación silenciosa que se va acentuando con el paso de los meses.

*Esto no es porque Google ni ningún buscador identifique y penalice los contenidos hechos con IA (ver aquí más info al respecto). Es porque los contenidos son repetidos, sin personalidad, con errores y son menos consumidos – leídos por los usarios motivos reales de penalización y disminución de tráfico.

En términos generales, y siempre hablando de rangos aproximados, en este tipo de escenarios se están observando descensos de visibilidad orgánica que pueden oscilar entre un 20 % y un 40 % en periodos de tres a seis meses, especialmente en contenidos informacionales y búsquedas long tail, que son precisamente las que suelen sostener gran parte del tráfico de un blog.

Qué métricas se resienten cuando el contenido se genera con IA sin revisión

Más allá de la visibilidad, hay métricas concretas que ayudan a entender por qué ese descenso se produce. En analítica, los contenidos generados de forma automática tienden a mostrar un peor comportamiento del usuario: menor tiempo de permanencia, menos páginas vistas por sesión y una tasa de salida más alta. Son señales que indican que el contenido no está resolviendo del todo la intención de quien llega.

En Search Console también se repite otro patrón: un descenso del CTR orgánico, que en muchos casos se mueve entre un 10 % y un 25 %. Títulos y descripciones más genéricos, menos diferenciadores y muy similares a los de otros resultados hacen que Google pruebe alternativas y el contenido pierda protagonismo en el tiempo.

Conclusión: el contenido sigue siendo útil si se entiende como inversión estratégica

Después de todo este análisis y de darle muchas vueltas desde mi propia experiencia de forma constante y continuada, mi conclusión no es ni un sí rotundo ni un no tajante. El contenido, y en concreto los posts de blog, siguen siendo útiles y valiosos, pero solo cuando se entienden como una inversión estratégica y no como una obligación automática dentro de una estrategia digital.

Invertir en contenido hoy implica pensar antes de escribir, decidir qué merece ser contado y asumir que no todo tiene que responder a una keyword ni a una intención de búsqueda concreta. Implica también aceptar que el valor del contenido no siempre es inmediato, que muchas veces se construye con el tiempo y que su impacto real se mide en autoridad, coherencia y confianza, no solo en tráfico.

La llegada de la inteligencia artificial no elimina la necesidad de crear contenido, pero sí eleva el nivel de exigencia. Obliga a ser más conscientes, más críticos y más selectivos con lo que publicamos. En este nuevo contexto, escribir menos pero mejor, revisar más y automatizar con cabeza parece mucho más sensato que producir en masa sin reflexión.

Por eso, para mí, el contenido sigue teniendo sentido cuando forma parte de una visión clara de negocio, marca y posicionamiento. Cuando no se hace por inercia, sino con intención. Cuando se entiende como un activo que acompaña decisiones y construye a largo plazo, y no como una tarea más que cumplir.

¿Estás generando contenido pero no sabes si realmente está ayudando a tu SEO?
Reviso tus contenidos y te digo cómo mejorarlos para posicionar y convertir.
¿Hablamos?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para recopilar información estadística sobre su navegación y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, generada a partir de sus pautas de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información aquí

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar